De entrada en este trabajo se cuestiona sobre las situaciones de aprendizaje y el aprendizaje significativo. Pues se intenta desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad. Sobre las competencias se pregunta si ¿son los logros que busca el mundo del trabajo (al que debe responder la educación superior) semejantes a los logros generales que la educación desde siempre ha proclamado que persigue?”. Aclarando que hay una diferencia fundamental entre ser competente y ser competidor, precisión indispensable pues el riesgo de confundir puede conducir a las instituciones educativas a convertirse en simples reproductoras de las habilidades operativas que las empresas requieren para competir; continúa, citando sobre el falso supuesto de que sólo siendo un buen competidor se puede ser competente. Al respecto comento que tal supuesto no solamente es falso, sino que más aún, el ser competidor no te convierte automáticamente en competente, pues puedes pasar la vida compitiendo, sin alcanzar la excelencia, o capacidad en el campo en que compites. Recordemos la vieja frase de los comités organizadores del deporte en México: “lo importante no es ganar, sino competir”.
Y cita una primera conclusión “…las instituciones educativas podrían acabar transformando la formación que hoy se asume como una formación inteligente y ética para servir, en una formación automatizada y eficiente para ganar…”
Por eso sería conveniente para el mundo académico, entender y concebir la noción de competencia en un sentido más amplio y profundo que sólo aquel que ofrece su origen operativo y empresarial. Y entonces suelta otra pregunta ¿no debería ser considerada la competencia –por lo menos en el mundo académico- como una noción que incluyera un diálogo de ida y vuelta entre el objeto socio-profesional al que sirve utilitariamente y el objeto de estudio que la provee de significado y sentido?
Luego se pregunta ¿es lo mismo capacidad y capacitación?, contesta, que son esquemas educativos ligados a la acción misma y a los espacios propios de la empresa, esto es que se capacita en y para la acción misma.
Y surge el planteamiento: ¿capacitar y educar son realmente cosas distintas? Al respecto considero que educar contiene a capacitar, más no a la inversa. La educación es un proceso mucho más amplio, pero no es posible sin la capacitación, se podría decir que la capacitación es un objetivo específico, educar es un proceso global. Una persona puede terminar una capacitación, pero la educación nunca termina.
Sobre el aprendizaje.
Cita que es incorporación por parte del sujeto de unos ciertos contenidos provenientes del exterior. Es decir se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades; luego al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicaría.
Entonces: ¿por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en los contenidos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto?, yo creo que es porque tenemos que estandarizar el conocimiento, o mejor dicho el aprendizaje, pues ¿de que manera podríamos evaluar, si lo aprendido fue individual? Evidentemente que el aprendizaje tiene su componente individual y es los que nos hace diferentes; diferencia proveniente de nuestra misma diversidad genética, por eso, hay quienes generan conocimientos nuevos a partir de un contenido mínimo que hemos propuesto como meta del aprendizaje. Y es ese contenido mínimo el componente general que en contraste con el individual se espera que todos los alumnos logren.
Sobre el aprendizaje significativo (a.s.), cita que según la psicología humanista-existencial el ser humano aprende significativamente sólo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo del sí mismo. Pero según el constructivismo el a. s. es un aprendizaje donde los contenidos nuevos pueden ser asimilados a los viejos, dentro, siempre, de la estructura cognitiva del sujeto. Y cita que ambas concepciones tienen como eje de su reflexión al sujeto y sus estructuras afectivo-cognitivas desde las cuales entiende y resuelve la realidad.
Sobre el aprendizaje situado, comenta situación de aprendizaje es ubicar los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje de unos ciertos contenidos
Respecto a la búsqueda de una definición de competencia cita que hoy día “no existe una definición clara y unánime de las competencia, debido, a la complejidad que supone pasar de un enfoque educativo centrado en la exposición magisterial de conocimientos -muchas veces memorístico y enciclopédico- a un enfoque donde los conocimientos no son sino apenas una parte del proceso. Las competencias tampoco son únicamente patrones de comportamiento operativo u organizacional desprovistos de pensamiento y reflexión como a veces las definen determinados modelos educativos o laborales. Aunque posteriormente se contradice al citar que: “…los conocimientos, los valores, las habilidades y las actitudes tiene una importancia sustantiva como atributos intrínsecos de tales competencias... “, entonces ¿hay o no, una definición sobre el concepto?
Otros han definido a la competencia como una serie de atributos (conocimientos, valores, habilidades y actitudes) que se utilizan en diversas combinaciones para llevar a cabo tareas ocupacionales” y mas aún, como una compleja estructura de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) necesarios para el desempeño en situaciones específicas (“Gonczi, 1994).
Por otra parte, puntualiza, que las competencias profesionales, exigen mucho más que unas determinadas capacidades operativas; y van mucho más allá de una memorización segura y de recordar oportunamente las teorías pertinentes, al menos cada vez que la situación sale de la rutina y exige relacionar, interpretar, interpolar, inferir, inventar, en suma, realizar operaciones mentales complejas cuya organización sólo puede construirse en la realidad, de acuerdo a saberes y esquemas del experto así como según su visión de la situación. Y cita finalmente su definición: “Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.”
Luego discute: ¿La competencia es una capacidad? La competencia es una capacidad (Pérrenoud). “Una persona que capacita no dicta muchos cursos. El coloca al estudiante en las situaciones que lo obligan a alcanzar un objetivo, resolver problemas, tomar decisiones”. En un trabajo centrado en las competencias –postula -, el problema es el que organiza los conocimientos y no el discurso. Ser capacitador, no consiste en exponer saberes de manera discursiva, sino en sugerir y hacer trabajar los vínculos entre los saberes y las situaciones concretas. Considero sin embargo, que a como están las cosas ahora, siguiendo este esquema será muy difícil, que los alumnos logren el aprendizaje. Pues si explicándoles verbalmente como tanto se critica aquí es toda una batalla, siguiendo el esquema propuesto, entonces sí estamos de acuerdo en que el aprendizaje será un proceso individual, muy pero muy individual. Y la colectividad se quedará en la ignorancia.
Al retomar el tema sobre el aprendizaje significativo comenta que hay quienes afirman más bien que hay unos aprendizajes significativos y otros que no lo son, y pregunta ¿Es esto cierto?, pero, yo considero que ¿No sería más adecuado decir que hay conocimiento de aplicación inmediata y otro de aplicación retardada o latente? Pues hasta ahora, el planteamiento de Vargas, es similar al que hacen algunos sobre la existencia de Matemáticas aplicadas y Matemáticas no aplicadas, el hecho de que no se ve la utilización inmediata de alguno no significa que no la tenga. Por ejemplo, cuando se cursa Algebra, la primera pregunta es para ¿que sirve?, y luego cuando se cursa Calculo Diferencial o Integral, aquellos que aprendieron aquel conocimiento algebraico sin aplicación o no significativo, son los que ahora comprenden los nuevos conocimientos; los otros quedan en blanco, esperando que cursar simultáneamente Algebra y Calculo.
Sobre el aprendizaje situado concluye, que se trata del interés del estudiante por aprender algo; y las posibilidades reales que tal estudiante tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento.
Y sobre el discurso como herramienta pedagógica comenta que “…el discurso verbal, aunque a algunos educadores les cueste trabajo asumirlo, es parte sustantiva de la acción…” en lo cual coincido.
En las reflexiones finales retomando el tema del aprendizaje significativo, sugiere dos planteamientos o cuestiones fundamentales, primero que sea poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro; y la segunda es que el desarrollo de las competencias formales no esteriliza el espacio educativo ni separa el proceso de enseñanza-aprendizaje universitario del resto de la dinámica personal del maestro y del estudiante. Sobre la primera considero que si bien el alumno requiere cierta participación o recepción, la función del docente es todo lo contrario a lo que se plantea aquí.
Finalmente, retomando la pregunta inicial ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?, creo que hasta sobra, citar que si tal planteamiento fuera verdad, la educación dejaría mucho que desear, pero a la vez hay que reconocer que en México, no estamos muy lejos de esta triste conclusión, pues son muchos más los docentes que evalúan con simples preguntas, que aquellos que siguen una evaluación integral y continua, a la vez analítica sobre si el alumno aprendió o no, mas que para decidir si aprueba o reprueba un curso, que es práctica común. De ahí la gran importancia de la actualización del profesorado en todos los niveles, pues cuando al menos la mitad conozcamos las bases sobre la educación basada en competencias, entonces coincidiremos que la pregunta de entrada no puede aceptarse como lógica.
Estimado Doctor, despues de leer tu aportación, te imagine desayunando con Perrenaud, Piaget y hasta con Xavier Vargas y que ellos te habían asesorado en tu trabajo. Me pareció muy constructiva y versada en el tema. Creo que me pondré a estudiar y a analizar mas estos temas. Saludos
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